Emilio Gastelú; Un panameño de corazón y conciencia.

A EMILIO GASTELÚ, IN MEMORIAM

Un panameño de corazón y conciencia.

En la agencia cultural Punto Bohemio valoramos el trabajo de nacionales y extranjeros que construyen nuestro legado histórico, una riqueza para el aprecio de todas las generaciones. Por tal razón creemos justo y necesario honrar las acciones que dichas personas realizaron para inmortalizar la memoria de nuestra Nación.

El pasado sábado 2 de enero de 2021, partió a la eternidad un panameño de corazón, el gran reportero gráfico del 9 de enero de 1964, EMILIO GASTELÚ.

Gastelú, peruano de nacimiento, llegó a Panamá por accidente, según sus familiares, ya que el barco en que viajaba hacia Chile, huyendo de la dictadura del General Manuel Arturo Odría Amoretti, un anti Aprista y anticomunista, recaló en nuestro suelo patrio. Sus compañeros de viaje siguieron rumbo a Chile, pero él determinó quedarse en esta tierra abrazada por dos mares.

Cortesía familia de Emilio.

Ya establecido como residente en ciudad capital, se incorpora al periodismo gráfico; para la fecha de aquel jueves 9 de enero de 1964, laboraba para Editora Panamá América, ubicada a un costado del campo de juegos del Instituto Nacional y a pocos metros de la extinta Radio Panamericana.

Resulta que Emilio Gastelú, tenía la estirpe de Bolívar, de José D. Espinar, de Tomás Herrera, de Sucre, héroes de Junín y Ayacucho, de su tierra natal.

Fue un hijo más de esta patria, aunque nunca oficializado por la desidia y mezquindad de las autoridades pasadas. Y es que los países tienen sus héroes, sus mártires, sus iconos inmortales y patrióticos, pero Panamá soslaya reconocer a los suyos.  Qué pena la nuestra, cuando reconocemos méritos y logros nada relevantes, pero lo esencial, lo histórico es desechado, como para que la memoria histórica sea borrada de la conciencia de las generaciones actuales y futuras.

Fue Gastelú, quien, arriesgando su vida, tomó la histórica fotografía denominada “La Bandera en la cerca” que le dio la vuelta al mundo, mostrando la heroicidad de la juventud panameña enarbolando la enseña patria en la frontera que dividía el territorio nacional, la que fue llamada “La Quinta Frontera”. La fotografía no puede ser más elocuente, muestra a una juventud henchida de patriotismo, desafiando el fuego de fusilería y las ráfagas de metralla del ejército norteamericano contra todo aquél que enarbolara la bandera nacional. Esa fotografía fue inmortalizada en la Revista LIFE de 1964.

 

El caso es que, a este heroico reportero gráfico, nunca la nación, los gobiernos de entonces y del pasado más reciente, le reconocieron y agradecieron el haber enriquecido la memoria histórica, al haber plasmado con su cámara una imagen que recoge el momento sublime, en que la enseña sagrada de nuestra nacionalidad es elevada sobre la cerca oprobiosa que separaba a Panamá de otro ente estatal, otro país, otra cultura extraña y soberbia.

Es justamente, esta fotografía la que, al decir de muchos, enciende de una vez por todas el deseo de luchar definitivamente por la reivindicación de nuestros derechos soberanos en aquel entonces “Zona del Canal”. 

Cortesía diario Panamá América.

 

Tal ha sido la mezquindad para con Emilio Gastelú, que ha partido después de casi 68 años de residir en esta tierra, sin haber logrado, por indiferencia de las autoridades, la merecida nacionalidad panameña. Sin embargo, cada año se otorga la nacionalidad panameña a otros extranjeros que no poseen ningún afecto por esta tierra y su pueblo, que sólo buscan lucro, conveniencia y oportunismo, esto señalado sin caer en el chauvinismo.

En consecuencia, pensamos que el maestro Emilio Gastelú, es más panameño que muchos que se jactan de ser panameños o nacionalistas y otros que la han adquirido.  

A él nunca se le dio el crédito, ni se exaltaron sus méritos como profesional de la cámara, sobre todo por darle a la memoria histórica de la Patria, una fotografía universal aquel jueves 9 de enero de 1964.

Hoy, los panameños consientes, reconocemos el valor de Emilio Gastelú, y le decimos que, aunque tarde, algún día su esfuerzo, honradez y entrega aquel 9 de enero de 1964, será honrado como se honran a los héroes de la Patria.

“Para él, nuestro saludo y reconocimiento eterno como un panameño de corazón y conciencia, en aquella jornada histórica de 1964” 

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